1713 POLITICA DE DIOS Y GOBIERNO DE CHRISTO - FRANCISCO DE QUEVEDO


1713 POLITICA DE DIOS Y GOBIERNO DE CHRISTO - FRANCISCO DE QUEVEDO

ESCASISIMA EDICION - BELLA ENCUADERNACION PLATERESCA LA OBRA POLITICA MÁS IMPORTANTE DE QUEVEDO BAJO EL MANTO DE LAS ESCRITURAS Y EL EVANGELIO CRTICA FEROZ Y SOLAPADA A REYES Y GOBERNANTES Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645), escritor español, cultivó tanto la prosa como la poesía y es una de las figuras más complejas e importantes del barroco español. Nació en Madrid el 17 de septiembre de 1580 en el seno de una familia de la aristocracia cortesana. Era el tercero de los cinco hijos de Pedro Gómez de Quevedo y de María de Santibáñez. Su padre, hombre culto e inteligente, y secretario de la princesa María de Austria, fallecería cuando Quevedo tenía seis años, quedando bajo la tutela de su tío don Agustín de Villanueva, del Consejo de Aragón. Físicamente sufría una leve cojera por deformación de los pies y su exagerada miopía lo obligaba a llevar anteojos. Estudió con la alta sociedad de su tiempo, en el colegio de la Compañía de Jesús en Madrid y en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), donde conoció al duque de Osuna; después cursó estudios de teología en la Universidad de Valladolid (1601-1606), pues allí se había desplazado la Corte. En esta época ya destacaba por su gran cultura y por la acidez de sus críticas contra Luis de Góngora. En esta época se imprime su primer soneto, un elogio a Lucas Rodríguez, y aparecen sus primeras obras en prosa. Destaca por su viva inteligencia, aprendiendo diversas lenguas: griego, latín, árabe, hebreo, francés e italiano. Se le considera en su tiempo como el español que más idiomas extranjeros hablaba. En 1606 marcha a Madrid en busca de éxito y fortuna a través del duque de Osuna que se convierte en su protector; también entabla un pleito por la posesión del señorío de La Torre de Juan Abad, pueblo de la provincia de Ciudad Real, en el que hasta 1631 gastó una gran fortuna y muchas energías. En 1613 viajó a Italia como consejero de su amigo el duque de Osuna, entonces virrey de Nápoles, el cual le encomendó importantes y arriesgadas misiones diplomáticas con el fin de defender el virreinato que empezaba a tambalearse; entre éstas intrigó contra Venecia y tomó parte en una conjuración. A este alto funcionario le dedicará un relato: El mundo por de dentro. El duque de Osuna cayó en desgracia en 1620 y Quevedo sufrió las consecuencias políticas del cambio, siendo encarcelado en Uclés (Cuenca) y más tarde, aquejado de enfermedad grave, llevado a su finca, la Torre de Juan Abad. Esta etapa azarosa y desgraciada marcó todavía más su carácter agriado y lo llevó a una crisis religiosa y espiritual, pero desarrolló una gran actividad literaria. Con el advenimiento de Felipe IV algo cambió su suerte, al levantar el rey su destierro, pero el pesimismo ya se había hecho dueño de él. Su obra literaria es inmensa y contradictoria. Hombre muy culto, amargado, agudo, cortesano, escribió las páginas burlescas y satíricas más brillantes y populares de la literatura española, pero también una obra lírica de gran altura y unos textos morales y políticos de gran profundidad intelectual, que le hace ser el principal representante del barroco español. Su obra está entroncada con su forma de vida: desenvuelta y alegre en las sátiras de su juventud —letrillas burlescas y satíricas como "Poderoso caballero es don Dinero"— es el Quevedo más conocido y popular. Criticó con mordacidad atroz los vicios y debilidades de la humanidad, y zahirió de una manera cruel a sus enemigos, como en el conocido soneto, paradigma conceptista: "Érase un hombre a una nariz pegado...". En su poesía amorosa, de corte petrarquista en la que lo que cuenta es la hondura del sentimiento, Quevedo vio una posibilidad de explorar el amor como lo que da sentido a la vida y al mundo, ejemplo de ello es el soneto "Cerrar podrá mis ojos la postrera..." que es uno de los sonetos más bellos de las letras españolas, en el cual la muerte no vence al amor que permanecerá en el amante como queda evidente en el último terceto. Es un poeta genial, cuya permanente actualidad, maravillosa capacidad creadora del idioma castellano, honradez moral y elevada lírica, le dan un lugar preeminente en la poesía española. 1713 POLITICA DE DIOS Y GOVIERNO DE CHRISTO FRANCISCO DE QUEVEDO Imprenta de Manuel Roman, Madrid Encuadernación en plena piel de época con titulos, dorados y nervios en lomo en estado correcto. Tapas con motivos florales en tafiletes grabados al estilo plateresco. Interior correcto, limpio y sin apenas oxido exceptuando Portada algo sucia y con pequeña restauracion en la esquina superior y algunas leves manchas marginales en esquinas superiores.Con dobles guardas de protección. 307 pag. medidas 195 x 145 mm

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